Nos hacemos eco de esta iniciativa a la que nosotros también nos sumamos.

 Aunque nuestro colectivo podría tener las clínicas abiertas hemos decidio cerrar para protegernos, tanto a nosotros como a vosotros.

No podemos tomar las medidas de seguridad necesarias como por ejemplo la distancia entre otras.

Según un estudio publicado por el New York Times, los fisioterapeutas son la tercera profesión más expuesta a posibles contagios, por detrás de los higienistas dentales, debido a su cercanía física con los pacientes a la hora de tratarlos, a lo que se une la falta de recursos: “No tenemos materiales ni para protegernos ni para proteger, y además es imposible tratar a un metro de distancia”, asegura la fisioterapeuta berciana Beatriz Orallo, cuyo caso es aún más delicado al dedicarse a la pediatría.

Esperamos que toda esta situación pase pronto y podamos estar con vosotros lo antes posible.

Hasta entonces... #YoMeQuedoEnCasa